CONCLUSIONES

Gabriel Ocaña Ortega

Asesor Jurídico de Interfish-España

 

  • Ha quedado puesto de manifiesto que el consumo de pescado proporciona importantes beneficios para la salud y eso es conocido por el consumidor. El 36% de los consumidores ha sustituido parte del consumo de carne por pescado, siendo ese mismo porcentaje el que considera que la proteína del pescado es más saludable. Por tanto, podemos afirmar que los beneficios del consumo de productos pesqueros superan con mucho sus posibles riesgos en contados segmentos poblacionales.
  • Se ha podido constatar que los nuevos hábitos adquiridos de comida saludable durante la pandemia, no se han mantenido en el periodo post pandemia.
  • El COVID ha llevado a los consumidores a incrementar su consumo de pescado en un 20%, pero, aunque los consumidores son conscientes de la importancia de una dieta sana, lo saludable no es lo único que impacta en sus decisiones de compra y hábitos alimentarios.
  • Hay que destacar el menor tiempo que se dedica al cuidado de la alimentación, por lo que se tiende a elegir preparaciones de pescado fáciles de elaborar y que requieren poco tiempo de preparación, que no siempre son todo lo saludables que deberían ser.
  • Debemos evitar el uso de suplementos alimenticios y favorecer la ingesta natural de cada alimento.
  • El conocimiento de las motivaciones y necesidades de las personas es vital para innovar en los productos pesqueros, y poder fomentar así el consumo de estos alimentos tan saludables.
  • El alto consumo de productos de la pesca en España ha sido una componente esencial para fortalecer el perfil nutricional de nuestra dieta.
  • En los últimos años, en medio de la crisis económica que se manifiesta a partir del 2007, se inicia una bajada en el consumo que marca un punto de inflexión en un crecimiento del consumo ininterrumpido a lo largo de muchos años.
  • La crisis actual de consumo presenta componentes estructurales que se mantienen inalterables a lo largo de los años y que se manifiestan durante el ciclo de vida, y componentes que parecen obedecer a los cambios sociales y culturales que se producen en nuestra sociedad, cada vez más abierta y más sometida a transformaciones. El sector pesquero tiene una fortaleza relevante: en él confluye el interés general de la población en procurarse una dieta saludable y el interés legítimo del sector en desarrollar una actividad económica rentable que garantice un abastecimiento al servicio de una mejor alimentación. En consecuencia, el apoyo de las distintas administraciones se presenta como inexcusable.
  • Necesidad de potenciar políticas públicas que favorezcan el consumo de pescado: a los consumidores hay que recordarles que el pescado existe y que hay muchos tipos de pescado.
  • Para la especie de la que es representativa Interfish, que es el caso de la Tintorera, la mitad de los consumidores nos dicen que conocen esta especie y un 20% que la ha consumido en alguna ocasión. Sólo un 6% nos dice que la ha consumido en los últimos 6 meses. El principal motivo de consumo de este pescado es precisamente porque el consumidor lo considera una opción saludable. Mientras que el principal freno al consumo es la dificultad de encontrarla fácilmente en su pescadería habitual. Es por eso que es importante asegurar una buena distribución del producto y comunicarse de forma adecuada con el consumidor ofreciendo más información sobre este tipo de pescado y ofrecer recetas fáciles y apetecibles para ayudar a fomentar su consumo entre la población.
  • Debemos ser conscientes de que convivimos con otra pandemia a la cual no debemos acostumbrarnos. Nos estamos refiriendo al sobrepeso y a la obesidad de la población española, que es la consecuencia inmediata de nuestro abandono de patrones de consumo provenientes de nuestra dieta mediterránea y la dieta atlántica.
  • El consumo de pescado, avalado por la evidencia científica, es una clave de la dieta saludable, por ser rico en ácidos grasos omega-3, vitaminas, minerales esenciales y proteína animal de altísima calidad. Los beneficios de su consumo incluyen un riesgo reducido de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, mejora de la salud materna durante el embarazo y la lactancia, mejora del desarrollo físico y cognitivo durante la primera infancia y mitigar los riesgos para la salud asociados con la anemia, el retraso del crecimiento y la ceguera infantil.
  • La reciente evidencia científica pone de manifiesto que las bondades del selenio superan con creces los eventuales efectos del mercurio.
  • El sector pesquero ha vivido dormido en la realización de acciones colectivas. En economías altamente reguladas también se compite colectivamente y entre colectivos.
  • Estamos ante consumos de productos pesqueros verdaderamente descompensados, donde el valor 1 lo representa el consumo de población infantil y el valor 4 los representa la población de la tercera edad.
  • La comunicación resulta de especial relevancia para la incentivación del consumo. Identifiquemos nuestro DAFO y resolvamos nuestros puntos débiles y hagamos palanca en nuestras fortalezas.
  • Además de la reivindicación del apoyo de las políticas públicas, a las que antes nos hemos referido, también se disponen de fondos y herramientas comunitarias que permiten una mayor extensión del conocimiento y la cultura de consumo de nuestras producciones, sin olvidarnos de la excelente función financiera privada que permite acometer inversiones en comunicación sobre proyectos con un alto nivel de sostenibilidad.
  • El resumen de todo lo dicho en el día de hoy podría ser el uso de una información veraz y basada en la evidencia científica, el uso de la comunicación natural hacia los actores que intervienen, fundamentalmente hacia el consumidor y la incentivación del consumo de los productos de pesca con un eje único fácil de recordar y generando la confianza del consumidor.